Comilona en una larga mesa, toda la tradición italiana en pleno Palemo
Donato De Santis cocinó en la calle para 200 comensales. Entre ellos hubo muchos vecinos.
PorRomina Smith

La excusa fue juntarse para filmar una publicidad, pero el resultado fue mucho más allá: pese a que el domingo arrancó gris, con bastantes nubes, y algo frío, más de 200 personas se acercaron ayer hasta la calle Arévalo al 1500, en pleno corazón de Palermo, para compartir la gran comilona que el cocinero Donato De Santis y una marca de cerveza italiana organizaron en plena calle y alrededor de una larguísima mesa de 50 metros que se llenó de amigos de la casa, desconocidos, curiosos, expertos, sommeliers, brand managers, periodistas y vecinos que compartieron la iniciativa. Y la alegría.
La propuesta, inusual y descabellada, surgió de una agencia de publicidad en Italia. La idea era ambiciosa: bajar a Buenos Aires un poquito de esa costumbre italiana de mesas largas, comidas abundantes y entrañables y mucha, mucha familia. Donato ni dudó, y ayer fue el gran anfitrión de la comilona que tuvo a Italia en el plato (pizza y pasta para todos) y en la ambientación: verde, blanco y rojo en servilletas, manteles, flores, guirnaldas y hasta en la música, que se paseó por todas las regiones, una y otra vez, con el mínimo recurso de un iPod, y sólo interrumpida por una banda de jazz.
Donato llegó puntual, saludó a todos, y repartió charla y abrazos a quien se lo pidiera. “Es un lindo día para hacer una cosa rica, liviana, y para agrupar, aglutinar, sacar todos los roces que puedan haber para celebrar con amigos y familia los buenos momentos, la buena comida, la buena alegría, y una rica birra”, le dijo a Clarín .
Estaba en su casa. Lejos de su Milán natal, pero en plena Italia. “Yo celebro esto todo el tiempo, porque lo vivo, lo siento, soy italiano, es así. Entonces quisimos unificar, hacer una tavola lunga , involucrar al barrio , fomentar la armonía. Tuvimos un respaldo muy lindo de la comunidad, hay muchos vecinos sentados a la mesa ”, agregó. El desafío no era chico: él, que suele ser generoso y amable, y que supo dar de comer a Madonna, aceptó armar un gran almuerzo que representara la mejor de las mesas italianas y, sin parar un minuto, se ocupó de que todos los vecinos de su restaurante Cucina Paradiso –y de un poco más allá de Cabrera, también– tuvieran ánimo de celebrar… y el plato lleno. El menú se armó para las 200 personas, y tuvo pastas, fiambres, ensaladas y pizzas . De postre, helado. La marca Birra Moretti aportó la bebida. “Creímos que era una buena manera de mostrar el espíritu de la marca, un almuerzo lúdico que permitiese el contacto entre los vecinos, y con buena gastronomía, que es uno de los pilares de la firma”, explicó Lola Scotta, brand manager local de la firma, que acaba de cumplir un año en estas tierras. Los preparativos para la gran comilona demandaron tres meses y el trabajo de 50 personas, 17 de ellas en la cocina . “Nos pareció pintoresco y no quisimos perdernos la fiesta”, contó Eva, que vive justo en esa cuadra y fue a comer con su hermana. Donato la interrumpió: “Un gran aplauso a los vecinos que nos dejaron hacer esto, rompimos la monotonía de Arévalo con alegría y amistad. ¡Salute!”. No lo tuvo que repetir: los aplausos fueron inmediatos y los brindis se alargaron lo justo y merecido.
















La verdad Donato,hemos pasado un hermoso dia,y te felicito CAPO por ser asi como eres.Un abraso,tito
UN MASTER, UN MASTER, GRACIAS DONNATO POR TUS CONSEJOS, GRACIAS MASTER.